El transporte de mercancías es un pilar de la economía mexicana, pero también enfrenta uno de los mayores retos de seguridad del país. Los robos y asaltos a transportistas no sólo generan pérdidas económicas millonarias, sino que ponen en riesgo la integridad de los choferes y la continuidad de las cadenas de suministro. Este fenómeno tiene impactos claros en diferentes tramos viales, especialmente en el centro del país y rutas de alto tránsito.
Un panorama preocupante
De acuerdo con reportes periodísticos basados en estadísticas oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), los delitos contra el transporte de carga han seguido una tendencia al alza. Entre octubre de 2024 y septiembre de 2025 se reportaron cerca de 9,242 vehículos pesados robados, de los cuales el 68 % se cometieron con violencia. Las pérdidas derivadas de estos delitos superan los 7,000 millones de pesos al año.
Además, durante 2025 se registró también un incremento de robo de mercancía en tránsito, con más de 5,200 camiones robados solo entre enero y octubre, y promedios diarios que superan los 20 incidentes, muchos de ellos con agresión directa a los conductores.
Las carreteras con mayor incidencia delictiva
Si bien el problema se presenta en todo el territorio, existen tramos donde la incidencia delictiva se concentra con frecuencia. Entre los más mencionados por medios especializados y datos compilados se encuentran:
- Autopista México–Puebla (150D)
Este corredor es uno de los principales ejes de carga del país y también figura como uno de los más afectados por robos de camiones mientras circulan, especialmente en el tramo de San Marcos Huixtoco a San Martín Texmelucan.
- Arco Norte
La vía de circunvalación que rodea el norte de la Zona Metropolitana del Valle de México ha sido catalogada por expertos en seguridad como una de las rutas con alta incidencia de robos a transportistas.
- Autopista México–Querétaro
Este corredor clave hacia el Bajío también aparece señalado en estudios por el volumen de robos, especialmente entre Cuautitlán Izcalli y Pedro Escobedo.
- Autopista Puebla–Veracruz (150D)
Otro trayecto importante para mercancías que conectan la región centro con el Golfo de México, con reportes frecuentes de asaltos a transporte en tramos como Maltrata-La Tinaja.
- Tramos del Bajío y Centro
Rutas como Querétaro–Irapuato, Salamanca–León (43D) y Queretaro–San Luis Potosí son señaladas por transportistas como zonas de riesgo debido a la presencia de bandas dedicadas al robo en carretera.
Estados con mayor ocurrencia delictiva
Los datos oficiales y reportes de asociaciones empresariales y medios coinciden en que ciertos estados concentran la mayoría de los delitos de robo de transporte:
- Estado de México
- Puebla
- Guanajuato
- San Luis Potosí
- Michoacán
- Jalisco
- Morelos
- Veracruz
Estos territorios representan más del 60 % de los incidentes registrados en el país.
¿Por qué ocurren estos robos?
La posición geográfica de México, con rutas logísticas clave que conectan el centro con el Bajío, el Golfo y la frontera norte, hace que las mercancías de alto valor —como alimentos, bebidas, materiales de construcción, autopartes y electrónicos— sean objetivos atractivos para bandas criminales especializadas.
Además, el factor humano es relevante: muchos robos ocurren en horarios nocturnos o temprano por la mañana, cuando los transportistas descansan o circulan con menos vigilancia pública o privada.
Seguridad como componente estratégico
Frente a este contexto, tanto empresas de transporte como autoridades han reconocido la necesidad de fortalecer la seguridad en carretera con medidas integrales, que incluyen mayor presencia de fuerzas de seguridad, mejores sistemas de alerta y monitoreo, así como el uso de tecnología de videovigilancia y rastreo en tiempo real.
La videovigilancia en puntos críticos —casetas, zonas de descanso, paraderos y cruces carreteros— y la integración de sistemas de monitoreo GPS permiten:
- Detección temprana de incidentes en movimiento.
- Alertas inmediatas a autoridades y operadores.
- Registro de evidencia en caso de robo o ataque.
- Optimización de rutas con menor riesgo.
Implementar estas soluciones tecnológicas no solo protege mercancías, también da tranquilidad a los operadores y contribuye a la continuidad de negocio en un sector vital para la economía nacional.
